Un plan perfecto, un remake de altura de la factoría de los Coen

La película “Un plan perfecto” es un remake de un clásico de los años 60 “Ladrona por amor”, dirigida por Ronald Neame (responsable de otros films como “La aventura del Poseidón”) con un reparto de lujo, ya que venía interpretada por actores de la talla de Shirley MacLaine , Michael  Caine y  Herbert Lomb, al igual que el reparto de la nueva versión.

Colin Firth y Cameron Díaz en "Un plan perfecto" (Gambit)

Colin Firth y Cameron Díaz en “Un plan perfecto” (Gambit)

A pesar de revisitar una historia ya conocida, el aliciente de esta propuesta viene a cargo de sus guionistas, los hermana Joel  e Ethan Coen, los cuales le dan su toque personal al film, haciendo que no pase desapercibido en la cartelera. El guión genererá un film entretenido, cuya trama se va desarrollando la trama en forma de espiral, cambiando lo que te esperas.

Los actores también invitan a echar un vistazo a la obra: el genial  Colin Firth, oscarizado por su papel en “El discurso del rey” , como un elegante conservador de arte, muy británico él; y el contrapunto de Cameron Díaz, una reina del rodeo americano, nada “artificial” y totalmente impredecible. Alan Rickman, el millonario y terrible jefe, que es víctima del plan en cuestión, que no es tan perfecto como se esperaba,  en venganza de su despótico proceder con sus empleados y que es un ávido coleccionista de obras de arte, al que intentan vender un  falso cuadro de Monet. Tom Cuternay es el falsificador, en un  papel  entrañable y encantador.

A lo largo de todo el metraje se darán una serie de situaciones cómicas que causan gran regocijo, y con un final sorpresa, como cabía de esperar.

La recomiendo porque además de pasar un rato divertido, goza de una interpretación con actores de primera, todo un elenco de grandes profesionales, guionistas, dirección, fotografía y resto de equipo técnico.

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Top 10: Las mejores películas del 2012

Hoy es el último día del año y con nostalgia queríamos echar un vistazo hacia atrás para recordar cómo ha sido el panorama cinematográfico. Hemos visto de todo, muchas referencias al fin del año y a la crisis, aunque también han conseguido sacarnos alguna sonrisa, que nos haga olvidar nuestros problemas cotidiano. Con lo cual, os dejamos con nuestro Top 10 resumen de las mejores películas del 2012.

A veces es complejo decidir la fecha de una película por la diferencia de estreno por países, pero en general son películas que hemos podido disfrutar a lo largo de los últimos doce meses.

1. Holy Motors de Leos Carax. El puesto de honor se lo damos a Leos Carrax por su experiencia metacinematográfica, su ilusión épica y su mundo que difícilmente separa la realidad de la ficción, en un mundo donde realmente todo tiende a la actuación.

2. Cosmópolis de David Cronenberg. Por presentar una imagen casi profética del texto de Don DeLillo, y por crearnos múltiples referencias, como la poesía de Zbigniew Herbert, la música de Howard Shore o la fascinación por la actuación de secundarios como Juliette Binoche, Samantha Morton o Paul Giamatti.

3. 4:44 de Abel Ferrara. La resurrección de Abel Ferrara, en un film donde nos cuenta el fin del mundo sin miramientos ni aderezos, que nos hace reflexionar sobre nuestra misma existencia, siguiendo propuestas como “Melancholía” de Lars Von Trier. Sobresaliente la actuación de Willem Dafoe.

4. Shame de Steve McQueen. Por mostrar con valentía la represión sexual, social y psicológica que envuelve a la sociedad americana, y por extensión a la del resto del mundo, en un personaje interpretado por un excelente Fassbender, con el que difícilmente se puede huir de sentirse representado. Nos quedamos con la escena de la peculiar versión de “New York, New York”.

5. Amour de Michael Haneke. Por ser capaz de reflejar con una estructura más cercana al estilo clásico un drama que te agarra el corazón y no te lo suelta hasta tiempo después de abandonar la sala de cine, y aun así sacar un rayo de esperanza sacado de sus protagonistas.

6. Argo de Ben Affleck. Porque a pesar de ser un actor pasado a director y en ocasiones con tintes hollywoodienses, consigue ofrecer un guión interesante y a la vez divertido, de una irónica e increíble historia sacada de los desclasificados de la CIA.

7. The Master de Paul Thomas Anderson. Porque nos gustan los personajes perturbados y con tendencia a la agresividad que nos presenta en ocasiones Paul Thomas Anderson, los planos poco convencionales y el guión nada lineal que se nos ofrece, con imágenes que se quedan en la retina como la canción de Philip Seymour Hoffman rodeado de mujeres desnudas.

8. Moonrise Kingdom de Wes Anderson. Por la originalidad de sus planos inverosímiles y el transformar un mundo de novela juvenil en tema de adultos, además de por su excelente elenco,que hacen de este film una propuesta original y diferente, algo más que una simple aventura.

9. Skyfall de Sam Mendes. No pensábamos ya que una película de James Bond pudiera llamar nuestra atención hasta tal punto, pero la psicología introducida en los personajes de la mano de Sam Mendes no nos deja indiferente, especialmente cuando Javier Bardem interpreta a un villano con cierta ambigüedad sexual.

10. Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres de David Fincher. Abrió el año 2012 con la nueva adaptación del best-seller de Stieg Larsson, introduciéndonos en el oscuro mundo al que Fincher nos tiene acostumbrados, sacando partido al personaje de Rooney Mara y convirtiendo una novela policíaca en una denuncia del pasado histórico de un país como Suecia, del que poco se ha hablado.

Lo mejor de 2012

El nuevo comienzo de la saga Spiderman

Por fin llega a nuestras pantallas y en formato 3D la película que tantos interrogantes ha generado a sus seguidores… ¿Por qué Sony, de repente, cancela el rodaje de Spiderman 4 y anuncia el inicio de una nueva saga  con The Amazing Spiderman?  ¿Qué giro se pretende dar con el planteamiento del guión, la psicología de los personajes y los efectos visuales para revivir la aparición de este icono del comic? Las respuestas las tenemos delante de nosotros, en cada escena de la película, producto de las manos de grandes profesionales del cine.

The Amazing Spiderman (2012)

The Amazing Spiderman (2012)

Marc Webb, su director, ha tenido clara desde el primer momento la visión que quería transmitir, y eso es algo palpable en la película. El empleo del 3D es un gran acierto ya que introduce al espectador en las escenas de acción, pero además lo acerca a los personajes en los momentos más íntimos y emotivos.

El cambio en el enfoque psicológico de los personajes se basa en la búsqueda del realismo, de la credibilidad. Peter Parker es un icono en el que se han identificado miles de adolescentes desde 1962. En él se hacen latentes todo tipo de dudas, inseguridades, imperfecciones y miedos. Su evolución se inicia con la búsqueda de respuestas: la pérdida de sus padres cuando él era un niño le deja una importante secuela emocional; la aceptación de sus debilidades le impide defender su principal ideal, que es la justicia y su falta de confianza le hace incapaz de expresar sus sentimientos.

El actor que encarna a este adolescente que busca la superación de sus limitaciones hasta culminar en la figura de Spiderman es Andrew Garfield, que ya nos había demostrado su magnífica interpretación en “La red Social”.

Emma Stone ya había sido elogiada por su belleza y gran talento en películas como “Criadas y Señoras” o “Rumores y Mentiras”. En Spiderman, la relación entre Gwen y Peter es el alma del filme. Las relaciones y sentimientos de los personajes son la clave de la película, tanto o más que los efectos especiales o la extraordinaria fotografía.

La angustia del Dr. Connors por la amputación de su brazo derecho le conduce a buscar la regeneración del mismo mediante la genética, transformándose en un temible lagarto, un peculiar villano cargado de emotividad. Nadie mejor que Rhys Ifans (inolvidable su aparición en el film Nothing Hill) para interpretar a este personaje “humano, real e imperfecto” según lo define el propio actor. Ifans preparó su papel aprendiendo cómo vive una persona con un solo brazo, atándose el brazo a la espalda y realizando tareas domésticas.

El objetivo del director, Marc Webb ha sido la búsqueda del realismo. En unas declaraciones, afirmaba “yo quería que la diversión, el espectáculo, la acción, la rabia y el humor fueran más realistas, como si salieras a la calle y te imaginaras que todo esto está ocurriendo”. Y este ha sido el reto de la película. Andrew Garfield estuvo preparándose durante seis meses con la ayuda de un entrenador personal mediante trampolines, artes marciales, monopatines…para que todos sus movimientos como Spiderman parecieran reales. La regeneración del brazo del Doctor Curt Connors, se basó en el alojote, una salamandra que es capaz de regenerar sus extremidades e incluso parte de su cerebro y columna…

Los escenarios son impresionantes. Nueva York es una ciudad fantástica para el desarrollo de esta película, porque transmite un sentimiento de majestuosidad que te envuelve y te cautiva (la noche neoyorquina, con el brillo de las luces, los altísimos edificios, las avenidas, los puentes…) y, por otra parte, el contrapunto de tristeza y soledad de la vida en esa gran ciudad, reflejada con escenarios de callejones oscuros, llenos de graffitis, hierros oxidados…

La mayor parte de las secuencias exteriores se rodaron en los sets de las calles neoyorquinas de Universal Estudios, de modo que se pudieran controlar las escenas de explosiones pero hubo que contar con escenas reales de la ciudad, para lo que dieciocho decoradores trabajaron durante semanas preparando hasta el último detalle de escaparates, restaurantes, kioscos…

Muchas de las escenas del balanceo de Spiderman por las calles sujeto de sus hilos se realizaron colgando al actor desde una grúa de 9 metros de altura, que le permitía avanzar a la vez que esquivaba el tráfico… Visualmente Andy Armstrong ha conseguido la  autenticidad de movimientos que buscaba.

Es apasionante la escena rodada sobre el puente de Williamsburg, de gran realismo e intensidad y con no pocas complicaciones técnicas. El fantástico resultado visual se complementa con una importante carga emotiva, no olvidemos que es el momento en que Peter es consciente del valor de Spiderman y de la satisfacción personal de ayudar a los demás.

El lanzamiento de coches a manos del temible lagarto se simuló con un lanzador y un gato hidráulico de nitrógeno de alta presión con el que se lanzaron seis coches.

La diseñadora de vestuario, Kim Barrett, ha sido la encargada de la creación del traje y los lanza-telarañas, de acuerdo a las nuevas directrices de la película. Sin perder la iconografía de Spiderman, el nuevo traje es mucho más tecnológico, el material empleado tiene poco que ver con la tela que se había empleado anteriormente para este personaje. Nuestro Peter diseña el traje a través de su ordenador, partiendo de la geometría de la tela de araña. Los realizadores se basaron en los trajes de los nadadores olímpicos, que han sido el resultado de años de investigación en diseño y el empleo de materiales muy ligeros, adaptables al cuerpo y elásticos. ¡Perfectos para Spiderman!

Sony Pictures Imageworks vuelve a encargarse de los efectos visuales. La perfecta convivencia de animación por ordenador y escenas especiales ha sido la clave del espléndido resultado.

John Schwartzman, director de fotografía nominado al oscar, y Rob Engle, supervisor de efectos visuales en 3D de Sony Pictures, se han encargado del tratamiento de la fotografía en 3D de la película, que ha sido rodada con cámara RED EPIC y montada en el equipo de 3ality Digital. Es la primera película que cuenta con esta tecnología y gracias a ella, hemos convivido con los personajes, nos hemos colgado con Spiderman entre los edificios de Nueva York y hemos descendido a las alcantarillas perseguidos por un aterrador Lagarto gigante, con un realismo asombroso.

Consejos para disfrutar de la película este verano: 1. Vivir la historia como si fuera la primera vez que vemos a Spiderman en el cine. 2. Disfrutar de la narración de la historia, emocionarnos con los personajes principales, enamorarnos con el beso de Gwen y Peter en el ático de un edificio de Nueva York. 3. Sentir el vértigo de vernos colgados dentro de un coche a punto de despeñarse desde el puente de Williamsburg. 4. Pensar que los héroes de cómics existen, que están cerca para protegernos y evadirnos del día a día. 5. Recrearnos con escenas reminiscentes del cine, como las inspiradas en las alcantarillas del Tercer Hombre o el mítico final de Blade Runner en el ático de un edificio. 6. Pero, sobre todo, sobre todo, no nos olvidemos de que somos niños desde el momento en que nos ponemos las gafas 3D.

Four Lions: Cuatro leones luchando fieramente por sus principios

Se estrena este fin de semana en España la británica “Four Lions” (2010), una extravagante comedia basada en los miembros de un grupo de torpes yihadistas islámicos afincados en Inglaterra que pretenden atentar en la ciudad de Londres, que ya causó sensación en el pasado festival de Sundance. Si bien su director Christopher Morris no es muy conocido en los circuitos cinematográficos, sí lo es en el mundo de la televisión, gracias a la divertida serie “The IT Crowd”, traducida en España como “Los informáticos”, donde interpretaba al excéntrico director de Industrias Reynholm, cargada de humor irónico y absurdo.

Por ese motivo, gran parte del humor de la película parece tener referencias al mundo de la televisión, como las escenas iniciales que recuerdan a las parodias de la serie “Padre de Familia” acerca de la grabación de los mensajes terroristas que enviaba Bin Laden a los medios de comunicación hace algunos años, tratando de responder con ironía a algunas dudas que nos pueden surgir: ¿Cómo se graba un vídeo en el que el objetivo es atemorizar y amenazar al espectador con rudeza sin que exista una pizca de comicidad? ¿No se sentiría Bin Laden como una estrella de la televisión igual que cualquiera que se pone delante de las cámaras, pero sustituyendo el micrófono por una metralleta?

Kayvan Novak en Four lions (2010), Osama Bin Laden, Parodia de Bin Laden en la serie "Padre de Familia"

Kayvan Novak en Four lions (2010), Osama Bin Laden, Parodia de Bin Laden en la serie "Padre de Familia"

Con la torpe grabación de uno de estos vídeos da comienzo el film, cuyos protagonistas pretenden utilizar para obtener reconocimiento entre los radicales islámicos. Las situaciones cómicas se suceden escena tras escena reflejando la ineptitud de los terroristas, desmitificando el poder obtenido en los éxitos de sus acciones saltándose las políticas de seguridad de occidente (11-S, 11-M, etc.), y recordando al espectador sus múltiples fracasos como los atentados en el Metro de Londres, que fueron evitados más por los fallos de los propios terroristas que por los logros de la policía británica, lo cual queda patente a lo largo de la película, cuando no les queda claro quién es la víctima y quien el verdugo.

Una película polémica y arriesgada, que trata con sarcasmo el terrorismo, uno de los temas que más preocupan a la población, pero que va tornando en dramatismo según avanza el metraje y empiezan a sucederse las explosiones. Si en su día las caricaturas del profeta Mahoma en el periódico danés Jyllands-Posten suscitaron tanta controversia, ¿cómo se podría interpretar esta película en el mundo islámico? Eso no importa a su director, que rompe así con una de los tabús más fuertes con los que nos hemos topado y además en clave de humor. Es difícil hacer reír de una manera inteligente, especialmente cuando se emplea para ello un humor absurdo que resulta atrevido e innovador, pero sin duda Morris lo consigue. Aunque en algunas partes de la película hay que reconocer que resulta impostado y cargante, a la vez que ingenuo.

Estos cuatro leones lucharán en contra de una cultura capitalista en la que se hallan completamente inmersos, son continuas las referencias a los iconos de esta sociedad (McDonald’s, Disney, Macintosh), más cercana a su realidad que la mentalidad que encuentran en los campos de entrenamiento de Pakistán. Lo que hace ver que ni ellos mismos tienen claro contra qué están luchando ni los motivos de su guerra personal contra la sociedad que los ha acogido. Quizá por ello resulte demasiado fácil hacer una crítica de la ideología islámica desde nuestro punto de vista capitalista, a pesar de que se vean cada día más los fallos de nuestro sistema.

La risa se corta cuando empiezan las explosiones, que irán redirigiendo la película hacia su trágico final, en el que desembocarán una serie de escenas cruzadas en el entorno de una maratón popular londinense, con los personajes vestidos con los más estrafalarios disfraces (“has disparado a un oso o a un wookie?”). No olvidemos que en un entorno donde la muerte está presente, no es fácil olvidarnos de ella tan rápidamente.

Un guión muy cuidado de manos de Morris para el que se tuvo en cuenta la opinión de expertos y que fue rechazado en ocasiones por su excesiva controversia, pero que finalmente fue aprobado para realizar la película al considerar que no era ofensivo para los musulmanes ingleses.

El hecho de que esté rodada cámara en mano le da un mayor dinamismo a la trama y el empleo de planos de transición entre escenas, con un característico efecto de zoom en la cámara en sustitución del eficaz travelling, hace recordar las películas de los años 70 o los vídeos musicales de Abba, con una imagen retro que hace transportar al espectador a otra época, a pesar de que la película se desarrolle en la actualidad.

No queda muy claro si existe una crítica real en el trasfondo de la película en la línea de otros cómicos ingleses como ya hiciera Sacha Baron Cohen con sus personajes de “Borat” (2006), “Bruno” (2009) o “El dictador” (2012), o si fue creada simplemente para obtener la carcajada del espectador. Lo que sí se percibe es una necesidad de liberarnos de la opresión que el terrorismo ha tenido en nuestra sociedad, el estado de alarma constante tras el 11-S, el control en los aeropuertos, la manipulación informativa cuyo objetivo no es más que la desinformación, la falta de credibilidad de los políticos, la insatisfacción y todo ello rodeado de un entorno en crisis económica. Quizá sea la magia de esta película.