Misterios filológicos escritos a “Pie de página”

La película israelí “Pie de página”, ganadora en Cannes del premio al mejor guión, llega desgraciadamente con dos años de retraso a nuestras pantallas. Por lo tanto, todo lo que escribimos a continuación tiene una validez escasa en el contexto internacional del cine. Esta situación parece no cambiar e irse agravadando cada vez más, lo que ha hecho de nuestra cartelera un pálido reflejo de la de otros países. Dicho esto, pasamos a comentar la película.

Schlomo Bar-aba realizando estudios filológicos

Shlomo Bar-aba realizando estudios filológicos

La labor de estudio de la lengua, de su pasado histórico y de sus tradiciones literarias y antropológicas, no ha tenido mucho interés para el cine. En ese sentido, la película que aquí analizamos, tiene un valor añadido al acercar al gran público la desconocida labor filológica. Realmente, la crítica de cine tiene sus bases sólidas en la filología, junto con otras tareas presentes en el mundo actual. Llevar a cabo una película atractiva sobre un mundo casi secreto, hermético y poco difundido como es el de la investigación filológica universitaria, con unos protagonistas presas de un comportamiento muchas veces antipático, es un reto que consigue esta propuesta israelí. El padre e hijo que llevan las riendas de esta historia se dedican a la compleja investigación talmúdica, es decir, a los libros, notas y glosas que a lo largo de la historia han analizado la Tora judía, nuestro Antiguo Testamento, con la minuciosidad científica de miles de años de historia, llenando de notas al pie cada versículo de la Biblia, de ahí las múltiples referencias que contiene el título de esta película. La labor estudiosa de los dos protagonistas es completamente distinta: el padre sigue las riendas de un trabajo textual, ecdótico, paleográfico, que se circunscribe al estudio de las pruebas objetivas. El hijo sigue más los trabajos interpretativos del texto. El padre se encuentra inmerso en el ostracismo académico y personal a causa de diversos motivos que se abordan en la película. El hijo tiene un ascenso y reconocimiento en alza. El propio Talmud es, en el fondo, un corpus filológico en el que ambas tendencias filológicas están presentes. El Talmud es el origen de parte de la filología y también, de la crítica por lo tanto. La película, desde una perspectiva contemporánea y distendida, aborda un tema capital para el judaísmo y a su vez para la tradición occidental. Asimismo, también nos presenta las complejas relaciones políticas en el mundo académico, aún más difíciles si además se cruzan los celos entre padres e hijos.

A nivel cinematográfico tampoco defrauda. Destaca en este trabajo el laconismo de un elenco actoral magnífico en el que no solo brillan con luz propia el dúo protagonista, sino también otros secundarios de lujo. Muchas veces, la ausencia de palabras en el metraje se llena con miradas que todo lo explican. Los actores aguantan con soltura unos durísimos y prolongados primeros planos en los que cada mínimo rincón facial aporta un detalle.

El propio lenguaje cinematográfico se mezcla con los recursos de la investigación filológica: tienen gran importancia los montajes de escenas que se sobreponen como diapositivas en un lector de microfilm diseñado para la observación de manuscritos. Estos montajes sirven como síntesis y pie de página para acontecimientos pasados u ocultos en el códice de la historia y que sólo una paciente mirada filológica puede desentrañar.

En ese sentido, la propia trama pega un vuelco final y se ve inmersa de pleno en las pesquisas del estudio de documentos. De repente, el presente se vuelve casi un palimpsesto que puede poseer varias capas ocultas que sólo podrán ser adivinadas por un experto filólogo. Sin ser una película de misterio ni intriga, la resolución final es todo un homenaje a la filología como disciplina valiosa y necesaria.

El guión, tal cual se constató en Cannes, merece una especial mención. Los diálogos se reducen a la palabra justa, sin excesos. El lenguaje de los personajes posee también cientos de referencias tradicionales judías gracias al uso de la parábola, la metáfora expresiva y los episodios oníricos. De hecho, la compleja escena final resume en sí misma todos los logros artísticos de esta obra: el sueño que contamina la realidad, la casi ausencia de palabras, la narración mediante imágenes y el final sorprendentemente abierto.

La película demuestra que cualquier aspecto humano es merecedor de un espacio en el cine. No hay mundos poco cinematográficos, sino cines que no saben o quieren reflejarlos.

Una obra muy destacable esta película: docente, didáctica y filológica.

Héroes disfrazados por doquier en la secuela “Kick Ass 2”

Miles de fans ataviados con los más diversos vestidos de superhéroes se agolpaban ayer en Kinépolis preparados para la fiesta que habían preparado nuestros amigos de Sensacine para la presentación en Madrid de la película “Kick Ass 2”, secuela de las aventuras del superhéroe de dicho nombre y su compañera Hit Girl. No faltó el buen rollo y las risas, dejando claro que el movimiento friki sigue presente y se va expandiendo, marcando tendencia, y demostrando que ya no es un movimiento minoritario, sino una forma de desinhibirse y olvidarse un poquito de los problema.

Chloë Grace Moretz  es nuevamente Hit Girl en "Kick Ass 2"

Chloë Grace Moretz es nuevamente Hit Girl en “Kick Ass 2”

En cuanto al film, sigue la estela que comenzó con su predecesora dando un ritmo con gags a ratos divertidos que, si no fueran porque en ocasiones los chistes escatológicos se hacen innecesarios y rozan el mal gusto y la hacen un pelín infantil, por lo demás hace que pasemos un buen rato. Un intento por recuperar el humor propio de “Bienvenidos a Zombieland”, con un poco de la reivindicación de que cualquiera puede ser un héroe de “V de Vendetta” y mezclado con las luchas de abejas-reina del instituto, que nos recordó enteramente al personaje de Lindsay Lohan en “Chicas Malas”, pero con peores consecuencias.

Sin duda la mejor parte del film se la lleva Chloë Grace Moretz que destaca no solo por su belleza, sino por la dulzura que transmite su personaje, como ya habíamos visto anteriormente en sus papeles en “Sombras tenebrosas” de Tim Burton, o la versión americana de “Déjame entrar”, demostrando que superar la adolescencia puede ser un trance mucho más complejo que luchar contra criminales, incluido el hecho de no poder evitar sentir atracción por todas esas boybands, fruto del marketing, al igual que nosotros meros espectadores no podemos evitar seguir yendo a ver estas superproducciones de Hollywood, que nos meten en la cartelera a golpe de talonario.

Curioso el papel de un irreconocible Jim Carrey, en el papel de héroe patriota y cristiano, que caricaturiza la visión americana del salvador del ejército. Algo peor parado sale John Leguizamo, que olvida sus tiempos de “Moulin Rouge” para ser condenado a ser el mayordomo de un villano un tanto insoportable, y con acento mejicano, por si fuera poco.

Entretenida para quien quiera pasar un buen rato sin darle mucho a la cabeza, este film va cerrando la cartelera veraniega de blockbusters. A ver qué nos depara la cartelera otoñal.

Cine alemán de calidad en el biopic sobre “Hannah Arendt”

La película sobre los años en que “Hannah Arendt”, la filósofa judía alemana, se enfrenta al juicio contra el nazi Adolf Eichmann en Jerusalén, es una sorpresa agradable en la cartelera madrileña que, sospechamos, tiene los días contados. Nuestra reseña pretende animar a los lectores a buscar esta película allá donde la encuentren y familiarizarse con el trabajo de una de las pensadoras más importantes del siglo XX si es que todavía no la conocían.

La actriz Barbara Sukowa encarna a la filósofa Hannah Arendt

La actriz Barbara Sukowa encarna a la filósofa Hannah Arendt

La película nos demuestra cómo acontecimientos relevantes en la historia de la humanidad y el pensamiento político y filosófico que intenta explicarlos, pueden ser objeto de una revisión en pantalla llena de atractivo, interés y posterior reflexión para el espectador. El biopic que aquí recomendamos, es sobre todo una biografía del pensamiento de la filósofa, sin desdeñar los acontecimientos históricos y personales que lo influyen, pero centrándose sobre todo en las disquisiciones filosóficas de la protagonista, sus dilemas, dudas y certezas.  La película nos invita a pensar con los acontecimientos, nos vuelve cómplices del trabajo de reflexión de Arendt gracias a la encomiable labor de la actriz que la encarna, el guión y la dirección de este excelente trabajo, a cargo de Margarethe von Trotta, con merecido reconocimiento en los Premios del Cine Alemán.

Hannah Arendt utiliza en los momentos más diacrónicos el documental con imágenes inéditas del proceso al propio Eichmann mezcladas con la ficción del film. El espectador se enfrenta al burócrata Eichmann, a su simplicidad, su mediocridad exenta de todo atractivo. Este recurso es muy útil para que el espectador entienda mejor las ideas más relevantes de Arendt: la peligrosidad del sujeto normal que se niega a pensar por sí mismo, la mediocridad sumisa como medio de extensión del mal socialmente, la carencia de juicio crítico como vía para la ejecución de las mayores aberraciones legales. Contemplamos un Eichmann normal, mediocre, gris y aburrido, muy alejado del psicópata nazi sofisticado de Hollywood. Y no es ficción: son imágenes de archivo. A partir de ahí podemos comprender mejor la radicalidad e importancia de las tesis de la filósofa que se centran en la idea de la banalidad del mal. Un mal no demoníaco y aterrador. Un mal burocrático, rutinario, gris y afuncionariado. Un mal que sigue muy vigente.

La radicalidad de Arendt consiste en pensar sin trabas ni miedo. Algo casi vital para una superviviente como ella. Trata de comprender las bases del mal contemporáneo como vía para tratar de explicar las mayores locuras globales del siglo XX: los totalitarismos, las guerras, las masacres y genocidios. La respuesta es la mediocridad del individuo incapaz de pensar: unfähig zu denken, tal cual afirma la propia autora. Un individuo normativo, normalizado y normal que cumple con los requisitos de la ley dictada por perversa que esta sea. Hanna Arendt además denunció la colaboración de los líderes judíos con el nazismo a través de la entrega de censos y listados de población judía a las autoridades nazis. Este tabú, este colaboracionismo semita con el propio genocidio engrasa aún más la máquina de destrucción masiva nazi, haciendo de los líderes judíos personajes más cercanos a Eichmann de lo que se ha podido hasta hace poco denunciar. De nuevo, la reflexión de la exiliada judía Arendt se apoya en las confesiones de los citados líderes durante el proceso, tal cual nos ofrece el film mediante imágenes documentales.

Tras los avatares que supuso la publicación del libro Eichmann en Jerusalén, Arendt se ve abocada a la incomprensión, los malentendidos, la soledad y el aislamiento. La película refleja de un modo muy sintético y eficaz este periodo en la vida de la filósofa: nos hace pensar en cómo la banalidad del mal es bastante cotidiana y reaparece sin reflexión marginando las ideas más esclarecedoras y brillantes.

Sorteamos 3 mecheros Zippo de “Cruce de caminos”

Con motivo del  estreno del film “Cruce de caminos” el próximo 6 de septiembre, y gracias a la colaboración de Tripictures y Factoria Interactiva, queremos obsequiar a nuestros lectores con uno de los tres mecheros Zippo que os mostramos a continuación.

Mechero "Cruce de caminos"

Para ello, debéis ser fans de La Niebla – Blog de cine en facebook y mandar un email a concursos@nieblablogdecine.com con vuestro nombre y apellidos, respondiendo a la siguiente pregunta:

¿A quién te gustaría dar fuego con este mechero?

Las respuestas más originales serán las ganadoras y los premiados serán avisados mediante e-mail.

“Cruce de caminos” (The Place Beyond the Pines) es la historia de cuatro hombres y su lucha por superar su sangriento legado, que cuenta con el duelo interpretativo entre Ryan Gosling (Drive) y Bradley Cooper (El lado bueno de las cosas), cerrando el triángulo la bellísima Eva Mendes (Holy Motors). Un drama criminal épico que no dejará a nadie indiferente.

El Facebook de La Niebla – Blog de cine es el siguiente:

https://www.facebook.com/nieblablogdecine

El futuro visto desde “Elysium”

Si algo destaca en las películas de Neill Blomkamp es la creación de un futuro realista, donde la tecnología y las propuestas de nuestro planeta resultan creíbles, a pesar de que esté desafiando a todas las leyes de la naturaleza, como la existencia de alienígenas o la creación de una ciudad en una especie de satélite, haciendo que se vierta una dosis de política en una historia meramente de ficción.

Jodie Foster es la secretaría Delacourt en "Elysium"

Jodie Foster es la secretaría Delacourt en “Elysium”

Así como “Distrito 9” destacaba por su frescura y originalidad, y una estructura que mezclaba la parte documental con la narrativa, “Elysium” carga las tintas en la parte de acción y bajo un planteamiento muy original y bien llevado, que podría ahondar en una crítica más profunda hacia las desigualdades entre los habitantes del planeta, los privilegios de la clase alta, la superpoblación a la que la Tierra se dirige y la importancia de la sanidad como fuente de poder, al final nos tenemos que someter a un exceso de tiros y una historia de héroes que salvan a los más débiles, que eclipsa la parte científica y social de la que presumía la epopeya de los extraterrestres confinados al campo de concentración.

Son las ventajas y desventajas de contar con un mayor presupuesto, darle al público lo que quiere recibir, pero por otro lado, contar con actores de primera línea, como el lujo de contar con Jodie Foster, que hace creíble ese personaje de defensora a ultranza de los privilegios de la estación espacial, no tachándola de la típica malvada, sino transmitiendo una cierta empatía con las decisiones que toma. Cambia en cambio el rol del Sharlto Copley, que pasa de ser víctima a verdugo, en un intento de Blomkamp por no encasillarlo, ya que, si en “Distrito 9” era el adorable y excéntrico Mikus van der Merwe, aquí es el malvado Kruger, que resulta casi irreconocible tras esa poblada barba.

Visualmente muy bien conseguida, con una estética elegante para Elysium, y destructiva para Los Angeles, y una serie de elementos superfreaks, que harán las delicias de los fans del manga y los superrobots. Un canto a la sanidad de todos y para todos, en una actitud positiva para toda la humanidad en un futuro que se presenta incierto.

Vuelven los Pitufos a la gran pantalla

Una vez más, estos tiernos personajes creados en los años 50 por el belga Peyo vuelven a la gran pantalla para divertir a los más pequeños de la casa y para traer recuerdos de su infancia a los que no fueran tan pequeñas y los leyeran en cómic o vieran en formato de dibujos animados.

"Los Pitufos 2"

“Los Pitufos 2”

Varios historiadores de Peyo y los pitufos, así como la colaboración de la hija de Peyo, han servido de base para crear una historia que fuera lo más fiel a las originales. Con una historia que recuerda a la de “La Pitufina” (de 1966), ya que Gargamel vuelve a intentar crear pitufos mediante embrujos para sus maléficos planes. La historia de “La Pitufina” actualmente sería políticamente incorrecta, y sería tachada de misógina y sexista, ya que los pitufos no muestran ningún interés por ella hasta el instante en que Papá Pitufo la somete a una operación de estética, y entonces los pitufos empiezan a perder la cabeza por ella. Pero esto ocurría en los años 60, actualmente, en la era de la información, los personajes creados son Vexy, cuya voz presta Christina Ricci (aunque reconocemos que no vimos la versión original del film) y Hackus, dos pitufos de color grisáceo, que no acaban de alcanzar la esencia pitufa de los pitufos auténticos.

La acción se trasladará a París donde nuestros pequeños amiguitos tendrán que rescatar a la secuestrada Pitufina (nuevamente con voz de Katy Perry) y conocerán a estos dos nuevos pitufos, que les transmitirán una serie de valores positivos, como la integración a través de la adopción y la aceptación de cada uno tal cual es. En la dirección repite Raja Gosnell, que ya hiciera la primera parte de la saga, y fuera previamente responsable de las peripecias de Scooby Doo y Shaggy al celuloide. Buenos principios en una comedia familiar adecuada para todos los públicos, al menos se hace amena y tiene puntos divertidos, y aunque tiene varias canciones no resultan pesadas.