Bradley Cooper presenta en Madrid “El lado bueno de las cosas”

Bajo la lluvia y poco acompañado apareció Bradley Cooper por los cines Callao de Madrid para presentar su nueva película “El lado bueno de las cosas” (extraña traducción de “Silver Lining Playbook”), por la que se encuentra nominado al Oscar como mejor actor. Abrumado por la prensa parecía aburrida de contestar la misma pregunta de siempre: “¿Qué se siente al estar nominado al Oscar?” a lo que contesta sin gran entusiasmo: “Estoy entusiasmado”. Podéis ver más fotos en nuestra página oficial de Facebook.

Bradley Cooper presenta "El lado bueno de las cosas" en Madrid

Bradley Cooper presenta “El lado bueno de las cosas” en Madrid

Bradley Cooper bajo la lluvia

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El hombre de las sombras, un terror más cercano de lo que parecía en principio

Se estrena estos días “El hombre de las sombras”, una rara traducción de su título inglés “The tall man”, la nueva película y que significa el salto al mundo hollywoodiense de su director, el canadiense Pascal Laugier, que viene apadrinado por la actriz Jessica Biel, que se posiciona también como productora de la cinta, que al igual que otras famosas como la modelo Kate Moss, quedó fascinada al ver su proyecto anterior, “Martyrs” (2008).

Jessica Biel en el "Hombre de las Sombras"

Jessica Biel en el “Hombre de las Sombras”

Teníamos muchas ganas de ver lo nuevo de Pascal Laugier, el director de la afamada “Martyrs” (2008), película de culto para los seguidores del cine de género. Los protagonistas del film son actores ya consagrados, Jessica Biel y Jodelle Ferland, ambas habituales del género fantástico y de terror, y es la primera vez que rueda en inglés, lo cual hace que la presión sea aún mayor.

Lo que comienza ser una historia de terror oscura y fría, ambientada en un pueblo de la América profunda donde la desaparición de niños se convierte en una práctica cada vez más habitual, se convierte en un drama en que una mujer se ve implicada en esa serie de secuestros, sin dejarnos muy clara su inocencia o culpabilidad hasta el final, como cómplice de ese hombre “alto” que aparece en la noche y se lleva a los pequeños.

Un comienzo muy original en el que se ven de manera metafórica la desaparición de los niños, como si de manera sobrenatural desaparecieran, y varias secuencias de acción entre la protagonista y el “Hombre alto” no son más que meras excusas para despistar al espectador, exagerando los momentos de terror, que en el fondo es lo que busca desesperadamente. A todo eso se suman los habitantes de un pueblo que parece haberse confabulado en contra de una malvada Jessica Biel, a la que no van a dejar respirar ni un momento. Únicamente el personaje de Jodelle Ferland, una niña incapaz de hablar, consigue encaminar la historia hacia su trazado original.

Todos estos desvíos de la información se alejan de un final sorprendente e irónico, que da que pensar sobre el destino de niños que podrían aspirar a un futuro mejor, pero que se ven limitados por sus circunstancias vitales, para dar rienda suelta a sus aptitudes personales. Pequeños, que no hace falta ir a buscar a países del tercer mundo, sino que la mayoría de las veces se encuentran en nuestro propio entorno. En Madrid un niño desaparece dos días de su hogar y al aparecer estaba en casa de un amigo jugando a la play, regresa de repente y aparentemente todo vuelve a la normalidad, pero ¿acaso no esconderá detrás un problema más serio que habría que cortar de raíz?

Que conste que las escenas de acción y de terror están muy bien conseguidas, pero en ocasiones carecen de sentido argumental, y parecen un esfuerzo por darle al espectador lo que pide, más que encajar las piezas de un puzzle, que en definitiva mostrará un paisaje interesante, diferente del que visualizábamos pieza a pieza. El mal y el terror no siempre se encuentra en monstruos y psicópatas, está más cerca, a nuestro alrededor y es real y tangible, pero el público manda y es lo que hay que darle.

Nuvamente la fórmula de Laugier se repite, mujer fuerte capaz de defenderse por sí misma, sin escrúpulos, que se mueve en un entorno de violencia explícita, donde se vuelve a preguntar adónde van los niños desaparecidos. Una experiencia interesante, pero que no causará el impacto de sus anteriores películas rodadas en francés.