Un divertido hotel para los más pequeños de la casa

Se estrena este fin de semana y de cara a la fiesta de Halloween (en nuestro país el día de Todos los Santos), la última comedia de animación inspirada en los monstruos clásicos de la historia del cine como Drácula y el Hombre Lobo, que se desarrolla en el complejo vacacional “Hotel Transylvania”, y que viene de mano de uno de los creadores de personajes tan importantes como el laboratorio de Dexter, el ruso Genndy Tartakovsky. Pero cuyo mayor aliciente es que cuenta (en su versión española) con las voces de Santiago Segura en el papel principal, así como de los maestros del reality Alaska y Mario Vaquerizo, y los jóvenes Dani Martínez y Clara Lago.

Drácula y su pequeña hija Mavis en "Hotel Transilvania"

Drácula y su pequeña hija Mavis en “Hotel Transilvania”

La historia de Drácula es transgredida de manera que tiene una hija llamada Mavis y se dedica al negocio turístico-hostelero, regentando un hotel donde todos los monstruos pueden pasar las vacaciones tranquilamente alejados de los malvados hombres. De forma que allí se congregarán el Hombre Lobo, con acento sevillano y una larga prole de cachorritos, el Hombre Invisible, que recuerda ligeramente a Woody Allen, Frankenstein con su mujer y una variada lista de monstruos de todo tipo, con mayor o menor gracia. Hasta que la aparición de un humano y los deseas de Mavis por escapar del lugar lo cambien todo, generando una serie de situaciones cómicos, que harán las delicias de los más pequeños.

Son continuos los homenajes a Tim Burton, muchos personajes están sacados de su bestiario habitual, así como a gran parte de la historia del cine de terror y de monstruos, que se intercalan con escenas de trepidante acción, canciones, bailes, juegos, etc., quizá los excesos de ver a Drácula rapeando toquen la fibra sensible de algún seguidor de Bela Lugosi o Cristopher Lee, pero no se lo tomen a pecho sin con eso han conseguido sacarle una sonrisilla a un pequeñajo. Muy buena la escena de la persecución de mesas voladoras, de las pocas que aprovecha el 3D en la imagen. Aun así, se ve que tanto la historia como algunas de las escenas se han nutrido de ver una y otra vez el “Aladdín” (1992) de Disney.

Vuelta al debate de si los monstruos son los demás, o si el peor monstruo se encuentra dentro de uno mismo, como bien comentaba Alaska en la rueda de prensa, y de las parejas imposibles formas por hombre y bestia. Esos serán los mayores argumentos filosóficos que acompañen al film, el resto carecerá de una profundidad extrema.

En cuanto a las voces en español, Santiago Segura hace un buen trabajo, demostrando una gran versatilidad de acentos y voces, y Alaska, pese a su corto papel, se presenta casi irreconocible como un actor de doblaje profesional. El resto tienen trabajos aceptables, aunque Mario Vaquerizo sigue mostrándose presa de su propio personaje y parece que haciendo de Frankenstein no ha salido de su reality.

Por alguna extraña razón, las películas de Pixar acaban superando la barrera de conquistar al público adulto más allá de público infantil. En el resto de casos, cuesta encontrar un humor que agrade a ambos públicos, y que no sea un tostón para los padres ir al cine con los niños. Con “Hotel Transilvania” se encontrarán en un estado intermedio, a ratos entretenido, a ratos un poco menos, pero a los peques se les asegura un montón de carcajadas, eso sin duda.

Cinco voces de lujo para las voces de los monstruos de “Hotel Transilvania”

Presentación de "Hotel Transilvania" en Madrid

Presentación de “Hotel Transilvania” en Madrid

Santiago Segura es Drácula en "Hotel Transilvania"

Santiago Segura es Drácula en “Hotel Transilvania”

Alaska y Mario Vaquerizo prestan sus voces a los monstruos de "Hotel Transilvania"

Alaska y Mario Vaquerizo prestan sus voces a los monstruos de “Hotel Transilvania”

Clara Lago y Dani Martínez en la presentación de "Hotel Transilvania"

Clara Lago y Dani Martínez en la presentación de “Hotel Transilvania”

Adam resucita en la cartelera tras cuatro años de espera

Con cuatro años de retraso llega a las pantallas españolas la cinta del habitual de las películas de Scorsese, el director de Adam Resucitado Paul Schrader. No sabemos si es que les ha costado encontrar una productora en nuestro país o si es una maniobra por reconciliarnos con Alemania en el actual entorno social europeo, el caso es que cualquier excusa es buena para poder encontrarnos con esta pequeña joya que parecía que había quedado condenada al olvido, pero que vuelve a aparecer en escena.

Jeff Goldblum y Willem Dafoe en "Adam resucitado"

Jeff Goldblum y Willem Dafoe en “Adam resucitado”

Si bien el tema judío ya ha sido tratado hasta la saciedad desde diferentes puntos de vista, nacionalidades (Alemania, Polonia, Italia), parece que se ha convertido en la etapa favorita de la historia reciente de Europa, en el film “Adam Resucitado” (2008) se muestra un nuevo punto de vista, que es el que corresponde a los supervivientes del genocidia que, si en principio parece que salen mejor parados, las secuelas debido a las experiencias vividas son tan fuertes que les puede llevar a una absoluta locura, e incluso al ingreso en una sanatorio psiquiátrico, que es lo que le ocurre al personaje principal de la obra, interpretado por un magistral Jeff Goldblum, en uno de sus mejores papeles, ya que despide locura por los cuatro costados.

Willem Dafoe se pone el uniforme para interpretar a ese malo que supera todos los grados de sadismo que se pueden esperar, para interpretar con maestría un personaje que años más tarde le serviría de inspiración, pidiéndole prestado el maquillaje de payaso a Jeff Goldblum, para la operística obra “Vida y muerte de Marina Abramovic”, donde se desenvolvía con gran soltura, demostrando que es uno de los actores más versátiles del panorama actual. Con Shrader ya había trabajado anteriormente en otros trabajos como “La última tentación de Cristo”.

Sin duda lo que más destaca del film es la perfecta ambientación del manicomio donde hasta la enfermera más cuerda (interpretada por la israelí Ayelet Zurer) tiene un elevado grado de locura, más allá de “Alguien voló sobre el nido del cuco” (1975), aquí los distintos personajes se recrean en su propia enfermedad mental, de la cual conocemos su origen a partir de las múltiples secuelas dejadas tras la guerra.

Impecables los flashbacks del pasado, donde el espectador puede sufrir al igual que nuestro protagonista con las múltiples torturas (psicológicas más que físicas) a las que se ve sometido.

Un film cargado de dulzura que alterna el humor con los momentos más dramáticos, que dejará satisfechos a unos y otros les creará un sentimiento de rechazo, pero que no dejará indiferente a nadie.

Pattinson Cronenberg DeLillo… Cosmópolis

Pattinson Cronenberg DeLillo… Así cita la campaña de Cosmópolis en todos los carteles que hay por las calles madrileñas, dando un merecido reconocimiento al triángulo (casi equilátero) que conforma la base de Cosmópolis, ya que sin alguno de los vértices hubiera salido un resultado tan redondo. Eso sí, a esos tres deberíamos sumar los nombres de Morton, Giamatti y Binoche, actores bien conocidos que ponen su granito de arena a un texto perfectamente fiel a la novela original.

"Cosmópolis" de David Cronenberg
“Cosmópolis” de David Cronenberg

Hace ya unos meses tuvimos la oportunidad de disfrutar de Cosmópolis (2012), la última obra del cineasta canadiense David Cronenberg, que replantea nuevamente los cimientos de la sociedad en la que vivimos que enfrenta el cinismo de unos pocos al completo desespero de la mayoría.

“He leído un poema en el que una rata se convierte en moneda del curso legal”, de una manera tan poética comienza el film con palabras de Zbigniew Herbert, un poeta polaco superviviente de las dos guerras mundiales.

El texto del film es perfectamente fiel a la novel de DeLillo, las frases son prácticamente calcadas del original, en esta obra visionaria, que presuponía el fin de la sociedad actual y la decadencia del capitalismo. De una forma casi posapocalíptica pronosticaba las revueltas ciudadanas sin dar con claridad su brazo a torcer en favor de unos o de otros, siempre destacando el carácter psicopático de su protagonista, un caprichoso broker que recorre las calles en su limusina sin otro objetivo que conseguir que su peluquero favorito le corte el pelo.

La reivindicación de la capacidad artística del actor Robert Pattinson, capaz de moverse en otros registros distintos a la juventud vampírica y meterse en la piel de este joven adinerado, que se encuentra arropado por una colección de secundarios de lujo como son Juliette Binoche, Samantha Morton o Paul Giamatti, que facilitarán su trabajo y con los que compartirá verdaderas reflexiones filosóficas sobre la vida, el placer, el amor, enfréntandonos a la pregunta de, una vez conseguido todo en la vida, ¿y ahora qué?

Un film para ver al menos una segunda vez para reflexionar sobre las palabras, disfrutar los múltiples planos de un escenario único y reducido como es la limusina, que se convierte en esa cárcel dorada de la que nadie puede escapar, un mundo de lujo pero a la vez una trampa mortal para su prisionero. Hago especial hincapié a la banda sonora, intimista y angustiosa, que ayudará a que el espectador se sienta también encarcelado.

Sin duda de rabiosa actualidad y con el mejor Cronenberg que no necesita inventar nada, ya que la potencia del texto ya es suficiente como para que cada diálogo llene el espacio por completo. No se la pierdan.

“Resident Evil: Venganza” redirige la saga y vuelve a la esencia del videojuego

Se estrena este fin de semana la nueva secuela de la saga “Resident Evil” que lleva por título “Venganza” y que vuelve a recuperar el personaje de Alice, interpretado por nuestra heroína favorita a la que idolatramos y adoramos Milla Jovovich, en su lucha contra la Corporación Umbrella y los efectos del imprevisible virus T. No se cansa de estar al frente Paul W. S. Anderson.

Milla Jovovich en "Resident Evil: Venganza"

Milla Jovovich en “Resident Evil: Venganza”

Ocurre con algunas sagas que comienzan a crecer y a dar pasos obvios de un episodio al siguiente. En el caso de “Resident Evil”, los pasos a seguir iban en paralelo con la expansión del virus de la saga “28 días después”, “28 semanas después”, … ¿”28 meses después”? El virus se expande en una zona local, al tiempo conquista continentes y pronto ha llegado a nivel global. El problema es que una vez llegado al nivel global… ¿qué se puede hacer con el virus? ¿lo mandamos al espacio, empezamos a realizar precuelas u olvidamos la saga y la dejamos inacabada?

Por ello, parece que en este caso se ha tomado una respuesta radical y se han empezado a tomar una serie de decisiones alocadas y casi aleatorias, que cambian por completa las reglas del juego pero que encauzan y sacan del atolladero una historia que empezaba a cansar y le dan nuevos giros, como la posibilidad de sacar a personajes que ya hacía varios episodios habían desaparecido. Resultado: acercarnos mucho más al videojuego original, haciendo una propuesto mucho más minimalista, y recuperando a todos los personajes al completo que los fans del juego original desean a más no poder ver. Aquí salen todos una detrás de otro y con sus coloridas vestimentas habituales: Ada Wong, Wesker, Leon S. Kennedy, Jill Valentine… y se recupera de manera algo irónica el personaje de la actriz Michelle Rodríguez que desapareció en el primer film de la saga.

Y no solo se vuelve al videojuego original sino que se homenajea el mundo del videojuego en general, con una estructura de cargado de mundos (como se mueven de Moscú a Tokio), la clonación de personajes o la destrucción del “malo final”.

Al principio tienen cuidado de hacer un resumen de toda la saga, pero que vista la película entera te das cuenta de que hubiera dado igual que nos recordaran o no aquella época en que Alice tenía superpoderes, o aquel barco donde se refugiaban los supervivientes de la masacre. Da todo igual, porque las reglas cambian, pero a mucho mejor, ya que se recupera la esencia del cuidado primer episodio de la saga.

Un cóctel de acción muy fuerte, con un 3D nuevamente muy bien aprovechado, al igual que ocurría con el quinto film de la saga, que gustará sobre todo a los amantes del videojuego original, y por supuesto, a los amantes del 3D.