Tres veces 20 años o cómo madurar con dignidad

Decía Woody Allen que después de los 60 todos pertenecemos al sexo débil. ¿Es esto una realidad o han cambiado los tiempos con la mejora de la sanidad, la alimentación y el ejercicio? ¿Por qué entonces la llegada a los 60 atormenta tanto a Mary, la protagonista de “Tres veces 20 años” (2011), la nueva película de Julie Gavras que se estrena en nuestro país el próximo fin de semana?

Tres veces 20 años

Tres veces 20 años

La directora Julie Gavras, hija del mítico director Costa-Gavras, se atreve a contar una historia de esperanza, de buen humor, de despreocupación, directamente dirigida a la gente que se encuentra a punto de alcanzar los 60 o ya los ha pasado, a pesar de que a ella aún le queda bastante para llegar a esa edad.

Las preocupaciones propias de ese instante de la vida (el miedo al Alzheimer, hacer vida sana, el ejercicio, el sexo, sentirse deseada) se despiertan de la noche a la mañana, como si se le hubiera pasado la fecha de caducidad a un yogur, en una Isabella Rosselini que hay que reconocer que está estupenda, y ella insiste en transmitirle su pequeña crisis a su marido Adam, interpretado por un también muy bien conservado William Hurt, el cual intenta sentirse rejuvenecer haciendo un nuevo proyectos que no ha tenido oportunidad de realizar anteriormente en su vida profesional como arquitecto, y para el que se siente perfectamente capacitado. Este choque de posturas creará una serie de conflictos en la pareja, que se sucederán a lo largo del film, alternando los momentos de comedia y de drama.

Mientras que él se dedica a comprar ropa cada vez más juvenil, ella se entretiene en comprar teléfonos con teclas grandes y poniendo agarraderas en el baño. Quizá sea lo que menos me guste del personaje, que a veces Mary resulta demasiado insistente en sentirse mayor, cuando de apariencia está realmente fantástica (en cierto modo, interpretándose a sí misma, porque la actriz está viviendo también ese momento vital). Es curioso cómo en la vida las mujeres siguen teniendo muchísimas más trabas con este tema de la edad y el envejecimiento… la de veces que habré oído decir de Madonna que a ver cuándo se jubila! si aún le quedan muchos pasos por dar, y mucho que ofrecer. Porque en la actualidad ya no se puede decir que exista una tercera edad que se acaba cuando se empiezan a notar los primeros achaques en el cuerpo, más bien habría que decir que existe una cuarta edad (en la película interpretada por una simpática Dorren Mantle, la madre de Mary), ya que en la tercera aún hay mucho que ofrecer a la vida.

Un historia muy bien llevada, con un ritmo correcto (a ratos un poco lento quizá), una banda sonora pegadiza y unas soberbias interpretaciones de los protagonistas, cargada de emotividad, que divertirá a todo aquel que tenga curiosidad por ver este instante de la vida, ya sea porque lo siente en sus propias carnes, o como si es en las de sus padres o demás familiares. Eso sí, para el que no tenga esa curiosidad, le servirá de excusa para una buena siesta.

El diablo está en el interior

El exorcismo es un tema que ha sido de múltiples maneras tratado en el cine por su atractivo a la hora de representar el mal y tratar los fenómenos paranormales. En “Devil Inside” (2012), el director de “Stay Alive” (2006), William Brent Bell, sustituye el terror en el mundo de los videojuegos por el terror a cargo de personas poseídas por seres diabólicos.

Devil Inside

Devil Inside

La película comienza con una interesante recreación de un escenario del crimen donde las víctimas son tres sacerdotes. Así se introduce el tema central de la película, que será el mundo de la religión.

Tanto nos impactaba esa promoción que decía que esta es la película que el Vaticano no quiere que veas, suponiendo que será porque muestra escenas de una escuela de exorcistas, lo cual nos lleva a pensar si realmente existen estas escuelas y si realmente son tan comunes los exorcismos y es el Vaticano el que se encarga de ocultarlo.

Hasta ahí todo bien, la película nos ofrece ideas genuinas más allá del formato found-footage y documental ya muy visto en propuestas como “The blair witch project” (1999) o “Rec” (2007), con originales propuestas como la posesión múltiple de un cuerpo. En esa línea el film va tomando forma, desdibujando la crítica a la iglesia, y volviendo a mostrar los habituales gestos propios de los exorcismos que ya mostraba Friedkin en 1973. Aunque su abrupto final, casi inesperado, hace que el film difiera de otras de géneros, quizá en el absurdo de su conclusión.

Interesante para amantes del género, pero no esperen encontrar nada nuevo con respecto a lo visto anteriormente.

4:44 El fin del mundo según Ferrara

Una de las apuestas más atrevidas del festival SyFy de este año es la presentación en nuestro país del último film del neoyorquino Abel Ferrara. Acostumbrados a sus propuestas cargadas de sexo, drogas y violencia, en este caso nos presenta una realidad mucho más poética del fin del mundo, contando con las soberbias interpretaciones de Willem Dafoe y Natasha Lyonne. Un público difícil en el festival, sediento de sangre, y poco dispuesto a la profundidad e intimismo que el film les ofrece, altamente contrastado con los otros fines del mundo recién visionados.

4.44 Last Day on Earth

4.44 Last Day on Earth

Muy comunes son las presentaciones hollywoodienses del fin del mundo donde los efectos especiales y las imágenes de destrucción y muerte son la base central del tema. Realmente el film no deja de ser una excusa para centrarse en la psicología de los personajes ante un acontecimiento que les supera y que les obliga a tomar sus últimas decisiones: cómo quieren pasar sus últimas horas, despedidas de familiares y viajes amigos, momentos de sexo, el planteamiento del suicidio cómo alternativa a la espera, así como la realización de rituales religiosos y no religiosos, que se presentan continuamente a lo largo de todo el metraje.

En paralelo al trabajo de Lars Von Trier, que presenta un planteamiento parecido del final de la humanidad en su “Melancolía” (2011), Ferrara sustituye el planeta que se estrella contra la Tierra por una desaparición de la capa de ozono, que queda apenas desdibujada y mostrada como una potente luz similar a una aurora boreal. El guión no entra mucho en detalle ni queda justificado cómo el hombre sabe el instante en que el mundo acabará, pero eso no importa, no es la finalidad el cómo sino el qué, y no es tan vital saber si habría alguna posibilidad de evitar el triste final del planeta.

Como el condenado a muerte esperaba en el patíbulo sus últimos instantes. El conocimiento del instante de la muerte hace un repaso de todos los miedos del hombre, su sentimiento de culpa, su búsqueda en la religión de una última respuesta al inevitable destino que les espera y la necesidad de escuchar unas últimas palabras que les produzcan alivio.

Otra interesante propuesta postapocalíptica que hará reflexionar al espectador sobre lo que haría en caso de ponerse en el pellejo de los personajes que, como si se tratara de la noche de fin de año, deciden cómo quieren pasar sus últimos instantes, aferrándose por regla general a sus seres más queridos.

Los hombres que amaban a Fincher

Cualquiera podría pensar que un remake americano de una película europea no podría aportar nada nuevo, especialmente cuando esta está basada en un archiconocido best-seller y de una trilogía de éxito. Eso ocurriría en circunstancias normales, podríamos mencionar el remake de “Déjame entrar” por ejemplo, que no es capaz de superar la genialidad de su predecesora, salvo en ciertos detalles menores como la música. Pero este hecho es diferente cuando el encargo se lo proponen a uno de los directores más innovadores y oscuros de Hollywood, David Fincher.

Los Hombres que no amaban a las mujeres

Los Hombres que no amaban a las mujeres

Fincher vuelve a explorar la mente del asesino en serie, y su experiencia le vale para moverse con soltura en el mundo de los escenarios del crimen y de los perturbadores psicópatas. Sin duda este es el eje en que se centra la novela y que marcará el desarrollo del film, pero la cosa no se queda, si así fuera nos quedaríamos con un argumento propio de un capítulo más de CSI, cuyo impacto se basa exclusivamente en la sorpresa final. En este caso no podía faltar una resolución del caso policiaco inesperada, pero sin duda lo que hace más atractiva la primera parte de esta nueva saga es la psicología de sus protagonistas, personas al límite que se unen en una causa común, desvelando sus fortalezas, sus miedos y sus debilidades. Sin duda destaca la joven Lisbeth, interpretado con maestría por Rooney Mara, que muestra un personaje atípico en el género, una chica bisexual por naturaleza que no se rige por las normas morales habituales, y que eclipsa a un seductor Daniel Craig. Otro de los temas que destacarán en el desarrollo del film es el reflejo del oscuro pasado de Suecia, que sus habitantes ocultan bajo mesas de Ikea, como sútilmente se sugiere en uno de los diálogos. Estamos acostumbrados a recordar el pasado antisemita de otros países como Alemania, Austria o Polonia, pero nunca pensamos en este aspecto en la Península Escandinava.

Sin duda hay que mencionar la inteligente idea de repetir la BSO con Trent Reznor y Atticus Ross, tras un fantástico trabajo en “La red social” (2010). El que fuera pionero de la música industrial nos vuelve a sorprender con unos inquietantes sonidos electrónicos ambientales de gran potencial. No podríamos olvidarnos de destacar el videoclip que compone los títulos de crédito creado por Blur Studio, estudio conocido en el mundillo de la animación y los videojuegos, que introducen la película de una manera abstracta en un entorno negro y sucio.

En definitiva, una experiencia visual sin igual que satisfará tanto a los fans de la saga como a los que vengan completamente de nuevas. No se la pierda, ya estamos deseando que se estrene la segunda parte.

The woman, una mujer salvaje en un mundo de hombres

Sin duda, uno de los platos fuertes del festival era el regreso a las pantallas director Lucky McKee el que dirigiera May (2002), aquel clásico del género en que una joven se siente sola y decide hacerse un amigo especial. Pues en efecto no decepciona con su nueva obra basada en la tétrica novela de Jack Ketchum.

The woman

The woman

Lo que comienza siendo una excusa para mostrar la adaptación a la vida civilizada de una mujer criada en libertad, termina por ser un grito contra el maltrato de la mujer en una sociedad machista, donde el hombre prevalece sobre el sexo débil, que el caso de nuestra protagonista se puede decir de todo, menos que sea débil.

Cargada de violencia, pero violencia con significado, aunque es cierto que como ya hiciera en May, McKee se regodea enseñando sangre y vísceras, lo cual gustará a los seguidores del género, pero redimirá ese deseo de venganza que durante toda la película se va fraguando en la mente del espectador.Un film muy interesante, bien dirigido y reflejo de una idea ante todo muy original, que analiza el salvajismo del ser humano que puede ser incluso peor en el hombre que consideramos “civilizado”.

Gonzalo López-Gallego presenta Apollo 18 en la IX Muestra SyFy 2012

Sin duda, una de las sorpresas de la muestra es esta producción estadounidense de ciencia ficción producida por los hermanos Weinstein y dirigida por el español Gonzalo López-Gallego, conocido por otros films como “El rey de la montaña” (2007) o “Nómadas” (2001).

Apollo 18

Apollo 18

La película simula el montaje de las cintas grabadas por la Nasa durante la expedición del Apollo 18 a la Luna, que muestran lo que realmente ocurrió con los tripulantes de la nave y que tras años de estar escondidas, por fin ven la luz pública. Una gran producción de ciencia ficción que retoma los viajes espaciales de los años 70 y enlaza con algunas teorías de los físicos actuales.

La primera parte está realmente bien hecha, a veces dudas de si realmente es ficticio o si son las cintas reales. El guión es interesante, dando una vuelta de tuerca a la existencia de vida en el pequeño satélite de la Tierra, y en caso de existir, por qué no hemos sido capaces de ver a esos seres desde la Tierra, quizá por el hecho de que se encuentren camuflados y habiten en los cráteres. Se pone de manifiesto nuevamente la competencia entre la URSS y EE.UU. durante la carrera espacial. Quizá la historia se tambalea en la parte sobrenatural planteada, ese intento por emular “Alien” (1979) que hace perder ligeramente el clímax tan bien conseguido durante toda la película.

A continuación presentamos los enlaces a parte de la filmación del Q&A (preguntas y respuestas) con el director, que se realizó una vez finalizada la proyección. El director estuvo muy amable respondiendo a las no siempre tan agradecidas preguntas de los fans, habló sobre el trabajo con los hermanos Weinstein, la reproducción de la Luna para el rodaje, las consultas con expertos de la Nasa sobre la realización de la película, la inmensa distribución en salas americanas que contrasta con las salas españolas donde no se estrenará (ni siquiera con el aliciente de haber recibido aportación de nuestro país) o las técnicas empleadas para la grabación en distintos formatos y la degradación artificial de los negativos para dar el efecto de película antigua. Se ve que López-Gallego ha visto muchos documentales de la NASA para ambientar la trama.

Gonzálo López-Gallego, director de Apollo 18

Gonzálo López-Gallego, director de Apollo 18

Q&A con Gonzalo López Gallego (Parte 1/2)

Q&A con Gonzalo López Gallego (Parte 2/2)

Gracias a Gonzalo por asistir a la muestra y compartir su experiencia, siempre es un placer ver a los artistas presentando su trabajo ante el público, y más cuando pueden sentirse orgullosos de ello.

La atrocidad de Atrocious

Siempre es interesante ver películas de bajo presupuesto, aunque cuando este presupuesto ya no es que sea bajo sino que tiende a cero, y lo que ves es una película de alguien que ha cogido una cámara y se ha puesto a grabar tal cual, se siente uno un poco defraudado. Ni los actores eran excesivamente buenos, ni de hecho encajaban con los papeles (ni la madre, ni el padre, ni los jovenzuelos hermanos protagonistas).

Atrocious

Atrocious

El caso es que este film parece haber conseguido presupuesto tanto en España como en México (sorprende que en Imbd la califique como una película mejicana) y que esté basada en un caso real, del que se muestran las imágenes grabadas por los Mossos d’Esquadra en Sitges. Podía haberse sacado mucho más partido a la temática, utilizando el material para intrigar al espectador con la duda de si en realidad ocurrió o no lo acontecido en el film.

Por lo demás, no deja de ser una película amateur refrito de las fórmulas ya trilladísimas en “The blair witch project” (1999), “Paranormal Activity” (2007) o “Rec” (2007) sin presentar ninguna novedad, y con cámara en primera persona que enseña constantemente un bosque que no da miedo, pero marea. Nada nuevo que ofrecer y poco creíble. Sin duda nos la han colado en el festival, pero no podemos negar que nos hemos reído un rato.

Jóvenes prodigiosos y con superpoderes

La tarde del sábado se presenta fuerte con una superproducción de animación europeas, “The prodigies” (2011) en 3D, muy bien hecha y que podría ir dirigida a un público mayoritariamente juvenil, si no fuera porque empiezan a rodar cabezas y las escenas de extrema violencia se suceden una tras otra dentro de un universo tecnológicamente avanzado.

The Prodigies

The Prodigies

Los trastornos que pueden provocar en un chico joven los maltratos familiares otorgan a los elegidos una serie de poderes como el control mental o la inteligencia que les permitirá sobrevivir en un complejo mundo. Pero todo poder tiene una responsabilidad y al final se nos va a todos de las manos, y la ira puede hasta con el más fuerte.

Escenas de acción de gran velocidad, que dan realismo a una animación que no se preocupa por los detalles en los personajes. Influido por el cine moderno de David Fincher o Tarantino, su director el francés Antoine Charreyron va dando forma a la película, rodeándola de una estética cómic. El guión empieza con mucha fuerza, resulta muy atractivo, pero según avanza el film se va diluyendo en una excusa para introducir escenas de acción.

Da gusto ver que hay animación más allá de Pixar o del Manga, y que se vea que en Europa también hay medios para construir historias en este formato, y que existe en este género una pequeña parte orientada al público adulto.

Hobo with a shotgun, el mendigo del cortacésped

Después de que “Grindhouse” (2007) volviera a poner de moda la serie B de mano de sus creadores Robert Rodriguez y Quentin Tarantino, y tras el éxito de “Machete” (2010), otro proyecto salido de este trabajo conjunto volviera a poner el punto de mira en este género, una nueva propuesta salida de un falso trailer de la saga aparece en escena.

Hobo with a Shotgun

Hobo with a Shotgun

“Hobo with a shotgun” (2011) surge de la idea de crear un héroe lo más absurdo posible, un vagabundo, por ejemplo, que se enfrenta a unos villanos supermalísimos, dispuestos a hacer la vida imposible a todo un pueblo. Familias de mafiosos, policias corruptos, periodistas de telebasura y pedófilos vestidos de Santa Claus serán los malvados a los que tendrá que enfrententarse nuestro antihéroe, interpretado por el replicante de Blade Runner, el mítico Rutger Hauer, únicamente acompañado por una prostituta que podría haber salido del barrio de las putas de  Sin City.

Con mucho humor y escenas de violencia extrema con sangre a raudales y vísceras, recuerda los inicios del género gore. Las referencias parecen las mismas que plantearan Rodríguez y Tarantino, o quizá es “Grindhouse” la referencia principal en realidad. Retorcer el rizo encontrando al héroe que más se pueda salir de lo común, y qué mejor que un mendigo que sueña con tener un cortacésped, al menos no podemos decir que la idea no sea original.

Una cuidada recreación de la estética de los 80, acompañada de un humor en ocasiones absurdo y violento, que hará las delicias de los fans del género.

Stake Land, el fin del mundo a la americana

La segunda propuesta del día es Stake Land (2010), dirigida por Jim Mickle y protagonizada por Nick Damici (Mister), siendo ambos los guionistas de la misma. Otra road-movie posapocalíptica como la anterior alemana, pero mucho más a la americana, con tiros y violencia, que da el contraste entre la ideología europea y la del otro lado del charco. Además, en este caso no es la naturaleza la que se rebela contra el hombre, sino una serie de vampiros mutantes cuyo origen se desconoce, que se dedican a comerse a los mortales que quedan pululando por la tierra.

Stake Land

Stake Land

Tras la seriedad de la película alemana, sorprende ver esos guiños humorísticos, que ridiculiza un poco la temática del fin del mundo, con escenas sacadas de la mismísima “Karate Kid” (1984), entrenando al pequeño saltamontes (un poco sobrantes, la verdad, porque rompen el clímax). Aunque esas armas caseras para matar vampiros tienen su punto divertido.

De “The road” (Leticia Dolera aseguró que nos iba a recordar a ella), solo tiene la relación paterno-filial entre los protagonistas, por lo demás parece más una referencia “Bienvenidos a Zombieland” (2009), con una Nick Damici que emula en todo momento a Woody Harrelson. Otra parte que saca del clímax del film es esa especie de vampiro malvado que ha logrado desarrollar inteligencia debido a sus creencias religiosas. Pero qué estamos viendo, ¿Blade (1998)?

Por otro lado, me encanta que los malvados sean los “fanáticos religiosos que lanzan vampiros desde el cielo” (sin duda, la mejor frase del film) y que el mundo no se presente completamente deshabitado, ¡ya está bien que siempre veamos a los últimos habitantes de la Tierra! ¿o es que en las otras pelis el presupuesto no les llega para pagar figurantes?

En definitiva, una peli divertida, pero a la americana, con tiros por todas partes, que hará las delicias de los buscadores de sangre a raudales.